El Presidente de Eslovaquia, Ivan Gašparovič, se encontró ayer brevemente con el Papa Francisco, en la ciudad de Roma, tras la ceremonia de canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II.
Gašparovič, que departió unos minutos con el Pontífice “ de forma amigable, como si me hubiese encontrado con un antiguo conocido en la calle”, tal y como dijo a los periodistas eslovacos, trasladó de nuevo al Santo Padre la invitación para que visite Eslovaquia. El Presidente eslovaco reconoció que será difícil que la visita pueda cumplimentarse durante este aňo, pero seňaló que el Santo Padre le indicó que vendría en cuanto pudiese. Gašparovič recordó que nuestro país ya había invitado al Papa Benedicto XVI, y que ahora “sería un gran honor recibir la visita del Papa Francisco”.