El Gobierno ha aprobado la enmienda a la Ley, según la cual el agua será oficialmente declarada materia prima estratégica y será obligatorio manejarla en concordancia con los intereses nacionales. La reforma hace hincapié en la enorme importancia de la protección de aguas subterráneas, sobre todo en Žitný ostrov, el mayor depósito de agua potable en Europa Central.
De ello se desprende que en esta región estará prohibido construir ductos de cualquier tipo. La exportación del agua tendrá que ser aprobada por el Estado y el permiso de extracción de agua será restringido para 10 aňos como máximo. La mencionada ley introduce además una nueva lista de multas por contaminación de las aguas.
Mária Mangová