Eslovaquia se ha convertido en el primer país de la Unión Europea en poder certificar sus productos alimenticios como producidos en Eslovaquia. Esta posibilidad se ha establecido para todos aquellos productos finales en los que al menos un 75 % de la materia prima y sus componentes, así como el proceso de producción, sean de procedencia eslovaca y se haya producido en nuestro país.
Cumpliéndose estas premisas, los productores eslovacos de alimentos podrán seňalar sus productos como elaborados en Eslovaquia. Tal y como explicaba el Ministro de Agricultura, Ľubomír Jahnatek: “con la certificación de Eslovaquia, hemos conseguido romper la idea que la Comisión Europea tenía del comercio global y la libre circulación de mercancías”.