Según la información publicada por el diario Pravda, las sanciones contra Rusia recientemente debatidas por los ministros de Exteriores de la UE, deberían incluir la prohibición de importación de piezas de repuesto rusas. Eslovaquia podría tener problemas con sus radares, dado que la cartera de Defensa eslovaca suele comprar las piezas de estos a una compaňía rusa.
En caso de la aprobación definitiva de las sanciones, Eslovaquia debería encontrar otro suministrador o estaría obligada a comprar nuevos radares, lo que supone un serio problema, dado que un radar puede llegar a costar hasta 20 millones de euros. Para cubrir el territorio eslovaco se necesitan como mínimo 4 radares. Puesto que las sanciones aún no han sido aprobadas definitivamente, la portavoz de la cartera de Defensa, Martina Balleková, no supo responder a las preguntas de los periodistas.