El Gobierno ha aprobado una enmienda a la Constitución que pondría fin a cualquier intento de venta de este recurso natural en el extranjero. La única excepción sería la posibilidad de exportar agua para ayuda humanitaria.
Si el Parlamento aprueba esta Ley Constitucional, se impedirá la venta de agua en tuberías y en otros medios de transporte, el cambio no influirá sobre la venta en botellas. El experto en derecho constitucional Ján Drgonec opina que a pesar de que la Constitución seguramente pesa más que la Ley de Recursos Hídricos, en realidad da igual si la prohibición de exportación estará introducida en una u otra. “No es significativo ni para la Comisión Europea“, aňade.
Mária Mangová