El jefe de Gobierno, Robert Fico, el ministro de Economía Pavol Pavlis y representantes de las compaňías Transpetrol, Slovnaft y del Órgano de Administración de las Reservas Estatales se reunieron ayer para analizar el peligro que suponen las sanciones aprobadas por Ucrania contra la Federación Rusa para el suministro de crudo y gas a nuestro país.
El premier, tras salir del encuentro, declaró que cualquier decisión que tome Ucrania que signifique la detención parcial o completa del petróleo o el gas dirigido a Eslovaquia afectaría notablemente nuestros intereses nacionales y por eso, a este respecto, esperaba un comportamiento responsable de las autoridades ucranianas. Fico hizo mención a la actitud solidaria que han tenido Eslovaquia y los estados miembros de la UE con Ucrania. En caso de que el suministro de petróleo ruso a nuestro país se viese interrumpido, Eslovaquia dispone de reservas de crudo en sus depósitos para unos siete meses.