Los alimentos que, tras la introducción de las sanciones contra Rusia no pueden llegar al mercado ruso, no han pasado al mercado eslovaco. Así lo informa la Asociación Eslovaca del Comercio Moderno que engloba a las grandes cadenas supranacionales Billa, Kaufland, Lidl, Metro y Tesco.
Los gerentes de estas cadenas afirman que no han notado ningún cambio en su surtido que reflejase la reacción ante el cambio de la situación política entre la UE y Rusia. “No ha sucedido que los alimentos que sobreabundan en los países de la UE llegasen al mercado eslovaco,“ dice el portavoz de la Asociación, Milan Kisztner. Añade que tampoco ha disminuido la cantidad de productos eslovacos en las ofertas de estas cadenas comerciales, en comparación con el período anterior a las sanciones.