Eslovaquia ha solicitado a la compaňía italiana ENEL que salde la deuda de 200 millones de euros que aún no ha pagado por el 66% de las acciones que adquirió durante la privatización de la empresa Centrales Eléctricas Eslovacas. A decir de la portavoz de la cartera de Economía, Miriam Žiaková, hasta hoy en día no ha sido saldada esa deuda entre el vendedor y el comprador.
Puesto que ENEL planifica la venta de su participación mayoritaria en la empresa eslovaca, el ministerio quiere que los compromisos que quedan pendientes entre ambas partes queden resueltos. “Antes de que se realice la venta, queremos que la privatización haya concluido de manera definitiva. Por el momento disponemos de un análisis que confirma que aún quedan 200 millones de euros por pagar“, constató Žiaková. Acerca de la deuda de ENEL también habló el diputado y ex ministro de Finanzas, Ivan Mikloš durante la sesión del comité parlamentario financiero. En el mismo tiempo ENEL pide del gobierno eslovaco más dinero para poder terminar la construcción de los bloques tercero y cuarto de la Central Nuclear de Mochovce. El estado eslovaco participa en las Centrales Eléctricas Eslovacas con un 34%.