A decir del jefe del Gobierno Robert Fico, cada vez resulta más difícil creer que la reducción del suministro de gas ruso a Eslovaquia, a través de Ucrania, se deba a problemas técnicos. En su opinión se trata del aprovechamiento de gas como una herramienta política.
Casi dos semanas Eslovaquia recibe las cantidades de gas reducidas. A pesar de ello, los representantes de la Industria del Gas aseguran que Eslovaquia no está amenazada, dado que sus depósitos están llenos y además dispone de la posibilidad de aprovechar el flujo de gas revertido, mediante el cual podría utilizar el gas de Occidente.
Mária Mangová