El presidente de la República Eslovaca, Andrej Kiska, debutó ayer en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, destacando en su primera intervención el papel fundamental que desempeñan las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
Kiska en su discurso destacó que la política exterior de Eslovaquia rechaza la violación de la soberanía de cualquier país en el mundo y también en el caso de Ucrania hay que defender su integridad territorial y el derecho de sus ciudadanos decidir su destino y futuro político. El mandatario eslovaco también acentuó que nuestro país está dispuesto a ayudar a estabilizar la situación en Ucrania y señaló el terrorismo, representado por grupos como el Estado Islámico, como una de las mayores amenazas para la paz mundial.