El partido de oposición, SDKÚ-DS, se encuentra al borde de una crisis interna, como consecuencia de la dimisión de todos sus vicepresidentes y la negativa del líder del partido Pavol Frešo a renunciar al cargo.
Frešo lo comentaba con estas palabras: “Si los vicepresidentes de SDKÚ-DS durante cinco meses no han sido capaces de motivar a los delegados para votar contra mí, pienso que lo correcto es que sean ellos los que renuncien a sus cargos y den paso a gente nueva“. El ministro de Trabajo Ján Richter ha valorado la situación en SDKÚ-DS diciendo “que este partido ha utilizado constantemente la palabra de democracia y ahora todos podemos ver cómo interpretan en realidad la democracia partidista“. A decir del jefe del partido KDH Ján Figeľ, si él se encontrase en una situación similar a la de Frešo, abdicaría para permitir el cambio radical en las estructuras del partido. Eduard Kukan, miembro de SDKÚ-DS, declaró antes de la votación: “Tenemos que ponernos de acuerdo para acabar con este circo. No sé quién podría ser el nuevo líder, tal vez aparezca algúna personalidad interesante“. SDKÚ-DS fue fundado en el aňo 2000 y alcanzó las preferencias más altas en 2006 (alrededor del 18%). Bajo la presidencia de Pavol Frešo las preferencias han caído en un 12%.