Según la última declaración del ministro de Finanzas, Peter Kažimír, el déficit público en 2015 deberá caer hasta 1,98% del PIB. “Los gastos presupuestarios han descendido 800 millones de euros en la comparación interanual. Hemos mejorado la recaudación de los impuestos, también estamos luchando contra la evasión fiscal y esperamos que mejore el ambiente macroeconómico“, constató Kažimír.
En el mismo tiempo el ministro admitió que los riesgos mayores para sus objetivos representan el desarrollo económico en Alemania o un eventual conflicto geopolítico. El diputado de la oposición Miroslav Beblavý calificó el nuevo déficit presupuestario de irreal. La cartera de Finanzas se defendió argumentando que sus datos no son correctos, puesto que el presupuesto para 2014 se había calculado según la metodología ESA95, mientras que el del aňo 2015 ya se ha calculado según ESA2010.