Ayer culminaron los ejercicios militares Ground Pepper de la OTAN que tuvieron lugar en el polígono militar en la localidad eslovaca de Lešť. Los soldados simularon un ataque a uno de los estados miembros de la Alianza y su defensa en cooperación entre varias unidades de la OTAN. Al procedimiento de los combates y a la expulsión del agresor asistieron también el presidente Andrej Kiska y el ministro de Defensa Martin Glváč.
“El entrenamiento conjunto representa una excelente oportunidad para determinar el estado de la preparación de nuestras fuerzas armadas y su capacidad de colaborar con las unidades de otros estados miembros de la OTAN. Los conflictos armados no conocen fronteras y nosotros, como miembro de la OTAN tenemos que estar listos a reaccionar en el momento que sea necesario“, declaró el ministro Glváč.