Los líderes de los veintiocho países miembros de la Unión Europea alcanzaron ayer un acuerdo para reducir antes del año 2030 las emisiones totales de gases de efecto invernadero en un 40%.
Los representantes de los Veintiocho definieron dicho acuerdo como uno de los objetivos principales para luchar contra los efectos del cambio climático y para convertir la comunidad europea en un ejemplo para el resto del mundo. Los representantes del sector empresarial e industrial alertan que dichos planes podrían amenazar la economía de toda la Unión Europea.
Peter Sabaček