La profunda integración económica y financiera de Eslovaquia con las principales economías europeas, la existencia de una deuda pública moderada y las buenas condiciones de acceso a préstamos son factores que han hecho posible que Eslovaquia haya recibido la calificación A2 con perspectiva estable. Así aparece en el último informe valorativo sobre el riesgo crediticio de Eslovaquia dado a conocer por la agencia internacional de riesgo Moodys.
Esos factores, asegura la mencionada fuente, compensan la fuerte competencia que enfrenta nuestro país en el ámbito de las exportaciones, la poca flexibilidad del mercado laboral y el envejecimiento de nuestra población.
Moody’s prevé que el PIB sea de 2,2% en 2014 y pronostica un ascenso al 3,1% en 2015.