Gracias a la ampliación de la capacidad del gaseoducto entre Eslovaquia y Ucrania, gestionado por la compaňía Eustream, el país vecino podrá recibir de la parte eslovaca un 17% más gas con respecto al suministro actual que está en funcionamiento desde el mes de septiembre.
Concretamente se trata de aňadir a los 26,5 millones otros 4,5 millones de metros cúbicos al día de dicha materia prima. A través del suministro desde el occidente Ucrania quiere reducir su dependencia energética de Rusia. Rusia dejó de suministrar gas a Ucrania en el mes de junio pero ambos países se han puesto recientemente de acuerdo sobre el suministro durante el invierno. El conflicto se basa en facturas por gas no pagadas.