El mandatario eslovaco Andrej Kiska ha firmado una enmienda a la Constitución Eslovaca, según la cual estará prohibido exportar fuera del territorio eslovaco agua procedente de recursos hídricos que se hallan en nuestro país, ya sea a través redes de conducciones o medios de transporte.
Esta prohibición no afectará al agua destinada al consumo humano, al agua potable que se embotella en el territorio nacional ni al agua destinada a ayuda humanitaria o a situaciones de emergencia. La Constitución eslovaca será ampliada a la vez en un artículo, en el que se enuncia que la República Eslovaca protege sus materias primas y el patrimonio natural.
Mária Mangová