Eslovaquia debería realizar un mayor esfuerzo para que la Unión Europea tenga un comportamiento más solidario con Ucrania y actue con una voz común y clara ante Rusia. Así se pronunciaba el presidente eslovaco Andrej Kiska en rueda de prensa tras salir de la reunión que sostuvo con su homólogo ucraniano Petro Poroshenko el día 16 en el Palacio Grassalkovich.
Ucrania, en opinión de Kiska, está ante dos tareas sumamente difíciles. Por un lado, la solución el conflicto militar en las regiones del este del país y, por el otro, la implementación de profundas reformas estructurales. “Precisamente en la implementación de esas reformas Eslovaquia podría ayudar a Ucrania, dado que nuestro país tiene 25 aňos de experiencia en este proceso“, aňadió el máximo mandatario eslovaco.
El visitante ucraniano, en la misma rueda de prensa, destacó que tanto en la reunión con Kiska como en la que sostuvo con el primer ministro Robert Fico se había acordado intensificar la cooperación bilateral y realizar una reunión conjunta de los consejos de ministros de los dos países.