La fiebre aftosa aún no se ha propagado a otras granjas, aunque en Eslovaquia ya hay cinco focos de esta enfermedad animal. Las sospechas de infección en la población de Dolný Ohaji no han sido confirmada. Así lo anunció el lunes el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Richard Takáč, tras salir de una reunión con representantes de los agricultores en la que todos abogaron por el estricto cumplimiento de las medidas orientadas a evitar la propagación de la enfermedad.
A decir del ministro, el problema es la gran cantidad de animales no registrados en granjas particulares que podrían transmitir la enfermedad. En algunos casos, destacó, el número de animales se acercaba a 100.
El Ministerio de Agricultura está preparando una guía clara acerca de las enfermedades virales y qué medidas se deben implementar. El presidente de la Cámara Eslovaca de Agricultura y Alimentación (SPPK por sus siglas en eslovaco), Andrej Gajdoš, añadió que en los próximos días se establecerá una línea telefónica donde los agricultores podrán obtener información básica sobre las medidas que los afectan.