El Tratado Básico entre la República Eslovaca y la Santa Sede no solo constituye el marco jurídico para unas relaciones constructivas y estables entre nuestro país y la Iglesia Católica, sino que también es un símbolo de respeto y confianza mutuos. Así lo declaró el jefe de la diplomacia eslovaca, Juraj Blanár, con motivo de cumplirse, el 24 de noviembre, 25 aňos de la firma de este documento.
El aniversario de la firma de este tratado se conmemoró el lunes en la Iglesia de Jesús y María de Roma con una misa solemne oficiada por el secretario de Relaciones con los Estados y Organizaciones Internacionales, Paul Richard Gallagher. Eslovaquia estuvo representada por el embajador ante el Vaticano, Juraj Priputen.