La prohibición de la producción y venta de vehículos con motores de combustión después del año 2035 es perjudicial para Eslovaquia. Así lo declaró el primer ministro Robert Fico en una rueda de prensa el lunes, en la que reaccionó ante el plan de la Comisión Europea de prohibir la producción y venta de vehículos con motores de combustión en el marco de la política de protección del clima.
“Un gran número de empresas, proveedores y subcontratistas eslovacos participan en la producción de automóviles. Toda la industria eslovaca se caracteriza por esta importante concentración", añadió Fico.
Por ello, acoge con satisfacción la iniciativa de Alemania, que pide a la CE que reconsidere esa prohibición y que apruebe la producción de automóviles con motores de alta eficiencia, es decir, de doble tracción, además de los automóviles eléctricos, después de 2035.