Se prevé que la economía eslovaca crezca este año solo un 0,5 % y que la inflación alcance el 3,9 %. Las expectativas se ven empeoradas por el actual conflicto en Irán y Oriente Próximo. Si durara más de unas semanas y tuviera un mayor impacto negativo en la economía mundial, la evolución de Eslovaquia sería aún peor. La economía podría registrar un ligero descenso y la inflación podría aumentar a largo plazo hasta niveles en torno al 6 %. Así se desprende de las previsiones de primavera publicadas por el Banco Nacional de Eslovaquia (NBS).
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR