El presidente del Parlamento eslovaco, Richard Raši, afirmó este pasado fin de semana que la Declaración de Soberanía de 1992 fue un acto de afirmación nacional y sostuvo que la historia ha demostrado su necesidad. Durante la conmemoración del 34.º aniversario de su aprobación, ocurrida el 17 de julio de 1992, aseguró que el documento permitió a los eslovacos decidir sobre su propio futuro. En el mismo acto, el ministro de Finanzas, Ladislav Kamenický, defendió que la soberanía sigue siendo un valor esencial y criticó a la Unión Europea por priorizar el rearme frente a la búsqueda de soluciones pacíficas y por adoptar medidas económicas que, a su juicio, perjudican a algunos Estados miembros.
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR