Tanto el partido opositor Eslovaquia Progresista como la formación extraparlamentaria Demócratas han instado al primer ministro, Robert Fico, a convocar el Consejo de Seguridad nacional. El motivo de esta solicitud son las recientes actividades cibernéticas de la Federación Rusa en territorio eslovaco. Según el PS, las ofensivas se dirigieron contra infraestructuras críticas, la industria de defensa, el sector energético y la automoción. Los Demócratas consideran que la confirmación de la diplomacia eslovaca de que el país fue blanco de un grupo ruso de piratas informáticos de élite constituye un grave incidente de seguridad.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Europeos señaló que la República Eslovaca se adhirió a la declaración conjunta de la Unión Europea emitida el pasado 13 de julio, en la que se condenan las prolongadas y perjudiciales actividades cibernéticas de Moscú. Asimismo, el Gobierno eslovaco ha respaldado la adopción de sanciones comunitarias contra las personas y entidades implicadas en dichos ataques.