El presidente de la República Eslovaca, Peter Pellegrini, ha calificado la Constitución del país como un documento "atemporal y de alta calidad" cuyo núcleo esencial sigue vigente.
Durante la celebración del Día de la Constitución, el mandatario subrayó la necesidad de buscar consensos políticos amplios y actuar con la máxima responsabilidad ante cualquier reforma. Para Pellegrini, este texto constituye el pilar legal indispensable de la soberanía e independencia del Estado.
Aunque el presidente admite que la Carta Magna debe adaptarse a un mundo en continuo cambio, rechazó la adopción de modificaciones superficiales. Además, hizo un llamamiento al respeto ciudadano: recordó que, pese a que el 1 de septiembre ha dejado de ser un día festivo en el calendario laboral, se mantiene como una fiesta nacional de gran relevancia histórica.
Desde 1994, cada 1 de septiembre se celebra el Día de la Constitución de la República Eslovaca, conmemorando la aprobación de su Ley Fundamental en 1992.