El reciente proyecto de Presupuesto Estatal para el periodo 2027-2029, aprobado por el gabinete gubernamental, enfrenta el rechazo frontal de la oposición y de los agentes sociales. El partido opositor KDH tachó la propuesta de “declive y estancamiento”, argumentando que los tres paquetes de consolidación se limitan a redistribuir fondos sin fomentar el crecimiento económico ni eliminar el polémico impuesto a las transacciones financieras.
“Es un presupuesto de tensión y convulsión para la coalición. La precipitación en las negociaciones tripartitas lo demuestra: la invitación extraordinaria se envió el viernes 2 de octubre, pero los documentos llegaron pocas horas antes de la cita. Hoy el debate ya no es si el presupuesto es bueno o malo, sino si es viable”, advirtió el vicepresidente del KDH, Viliam Karas.
En la misma línea, la diputada Veronika Remišová, de la formación Eslovaquia - Por el Pueblo, denunció la gestión económica: “El presupuesto para 2027 evidencia la incapacidad del gobierno de Robert Fico para manejar las finanzas públicas. Después de tres paquetes de consolidación que castigan a ciudadanos y empresarios, el déficit no baja; al contrario, volverá a subir hasta rozar el 5 % del PIB”.
En paralelo, los agentes sociales denunciaron de forma unánime que el Ejecutivo vulneró el reglamento tripartito al no entregar la documentación con los tres días mínimos de antelación exigidos.