El presupuesto de la administración pública para 2027, aprobado recientemente por el gobierno eslovaco, representa una garantía de estabilidad tanto para la coalición como para el país, condicionado a su ratificación por el Parlamento eslovaco. Así lo afirmó el primer ministro, Robert Fico, tras la reunión del gabinete de este lunes, donde subrayó que el proyecto no contempla nuevos incrementos en impuestos ni tasas.
Para el próximo ejercicio fiscal, se proyectan unos ingresos de 63.343 millones de euros frente a unos gastos de 70.786 millones. Esto resultaría en un déficit de 7.443 millones de euros, cifra que equivale al 4,94% del Producto Interior Bruto (PIB). Con estos márgenes, el Ejecutivo asegura cumplir su compromiso de reducir el déficit de las finanzas públicas a un ritmo anual del 0,5% del PIB.
Asimismo, Fico valoró positivamente la asignación de fondos destinados a amortiguar el impacto de la crisis energética. Gracias a esta partida de compensación, el mandatario anunció que las tarifas de gas, calefacción y electricidad para los hogares se mantendrán congeladas durante todo el año 2027.