El Tour de Francia vivió ayer lunes su tercera y última etapa en Córcega, una jornada que viajaba desde la localidad de Ajaccio hasta Calvi, con un recorrido de 145 kilómetros. En un sprint de foto-finish, el ciclista australiano Simons Gerrans sorpresivamente se impuso al eslovaco Peter Sagan, que de nuevo ha tenido que conformarse con la segunda plaza como mismo ocurrió el pasado domingo.
Sagan ahora viste la camiseta verde, premio que intentará revalidar en París. Hoy martes será el primer día importante para los hombres de la general, que correrán los 25 kilómetros de la crono por equipos en Niza.
José Portuondo