Los diputados aporbaron ayer una enmienda del Código penal que reduce las penas para el personal sanitario que rechaza trabajar durante el estado de emergencia y para las personas que consumen, producen o distribuyen substancias estupefacientes.
La nueva normativa entrará en vigor a pesar de no tener la firma del presidente Ivan Gašparovič, puesto que fue reiteradamente aprobada por los parlamentarios, quienes introdujeron finalmente las objeciones del presidente en el documento. Los empleados del sector de la Sanidad que se nieguen a trabajar durante el estado de emergencia perderán la licencia por 2 aňos y deberán pagar una multa de 3300 euros. Los que sean investigados por posesiń de drogas y demuestren su posesión para consumo propio no serán castigados con pena de carcel sino que les será concedida una segunda oportunidad.