Los diputados aprobaron ayer la enmienda a la Ley sobre la gestión pública, según la cual las empresas en las que la identidad de sus propietarios sea desconocida, las llamadas "empresas buzón", no puedan obtener encargos estatales. Esta normativa ha sido adoptada a consecuencia de la causa abierta por la compra desventajosa de un TAC para el hospital de Piešťany. La oposición ha criticado la Ley argumentando que tal y como está escrita no detectará a aquellos que realmente saquen provecho de los encargos públicos.
SITA, Mária Mangová