La participación de los líderes de los países de la UE en los festejos que tendrán lugar en Moscú por el fin de la Segunda Guerra Mundial será una decisión soberana de cada estado miembro, pero es importante que las cosas se coordinen en el seno de la UE. A este acuerdo llegaron el lunes los ministros de Exteriores de Unión reunidos en Bruselas. Los ministros le han pedido a la jefa del servicio diplomático europeo, Federica Mogherini, que sea ella quien maneje ese asunto.
"Hablamos acerca de cuál debería ser la política de la UE con relación a Rusia, si la situación cambiara", declaró el jefe de la cartera eslovaca de Exteriores, Miroslav Lajčak.
La discusión no desembocó en medidas inmediatas y las sanciones económicas que la UE aplica desde el verano de 2014 se mantendrán en vigor.
El diálogo sobre un posible cambio de postura respecto a Rusia se reanudará en marzo.