En la oficina de Fiscal general se está formando un equipo de procuradores especialistas en criminalidad fiscal que controlarán las evasiones fiscales, incluídas las del pasado. El proyecto, que podría salvar anualmente hasta mil millones de euros, ha sido acordado entre el fiscal general Jaromír Čižnár, el ministro del Interior Robert Kaliňák y el presidente del Cuerpo policial Tibor Gašpar.
El llamado “supercomando“ se concentrará sobre todo en grandes evasores. El fiscal general constató que “es inadmisible que el estado continúe perdiendo centenas de millones de euros y los que no pagan los impuestos queden sin castigo“. El más reciente proyecto del mismo tipo que lleva el nombre de “Cobra fiscal“ ya ha ahorrado al estado cerca de 30 millones de euros.