Bruselas quiere ayudar a Ucrania a liberarse de la influencia de Rusia. El arma en esta lucha es el gas, lo cual significa, que según Bruselas el gas debería fluir hasta Ucrania pasando por Eslovaquia. Gazprom ruso ha respondido al ministerio de Economía eslovaco que eso no va a ser tan fácil: “Esta idea es muy dudosa y puede significar la violación de los acuerdos bilaterales“.
Si se realiza este plan, los favorecidos serían las empresas occidentales que tendrían un mercado seguro para el gran exceso de gas.
Mária Mangová