"He viajado hasta Humenne para felicitar a niños, madres, padres y abuelos que se han visto obligados a abandonar su país natal y han encontrado su segundo hogar en Eslovaquia. Aunque el aporte de Eslovaquia no ha sido muy grande, nuestro país ha demostrado que tiene corazón y que somos capaces de ayudar", declaró Kiska.
La visita del presidente eslovaco coincidió con el final de la cuarentena a la que debieron someterse los refugiados, que ya podrán abandonar el mencionado centro humanitario e iniciar la vida en comunidad.
José Portuondo Foto: SITA