Con una superficie de casi 6 000 hectáreas, la región vinícola de Neusiedlersee es la mayor de Burgenland, en Austria. Se extiende desde las colinas que rodean la localidad vinícola de Gols hasta el exótico Seewinkel, en la costa oriental del lago Neusiedl. En la orilla norte del lago se encuentra la pequeña localidad de Neusiedl am See, con casi 9 000 habitantes, que este año celebra el centenario de la concesión de los derechos de ciudad. En las laderas suroccidentales de los Pequeños Cárpatos, al oeste de Eslovaquia, se extiende la región vinícola de los Pequeños Cárpatos, que constituye una auténtica joya de la viticultura eslovaca. Los nombres de las ciudades y pueblos vinícolas de los Pequeños Cárpatos gozan de la mejor reputación entre los amantes del vino y los expertos. Una de estas ciudades vinícolas es la antigua ciudad libre real de Pezinok, que hoy cuenta con casi 25 000 habitantes y cuya historia se remonta al año 1208. Las dos ciudades vinícolas mencionadas —Neusiedl am See y Pezinok— no solo comparten una historia común, sino que desde el año 2000 también mantienen un hermanamiento, afirma el historiador municipal de Neusiedl am See, Josef Gmasz:
Descubrimos que, hace más de 500 años, los condes de Svätý Jur y Pezinok eran propietarios de Neusiedl. Existen varios documentos que mencionan al conde Tomás de Pezinok y al conde Juraj de Pezinok en relación con la viticultura en la zona de Neusiedl. Esto nos llamó la atención, por lo que establecimos contacto a través del programa Interreg III. De hecho, tengo aquí un folleto de aquella época sobre la Semana Eslovaca en Neusiedl am See. La ciudad de Pezinok fue nuestra invitada del 15 al 25 de octubre. Cada día había un programa diferente, fue una semana muy bonita.
En los inicios de la colaboración, por parte austriaca también participó Franz Renghofer, de Neusiedl am See, quien trabajó durante 40 años en el ayuntamiento de dicha localidad, muchos de ellos como jefe de la administración. Franz Renghofer recuerda que la colaboración se estableció de inmediato entre las tres ciudades a la vez:
En el año 2000, Austria ya era miembro de la UE, mientras que Eslovaquia y Hungría eran países candidatos a la adhesión a la UE. El objetivo del programa INTERREG IIIA era mejorar la cooperación entre países vecinos y fomentar la colaboración transfronteriza. Dado que las fuentes históricas nos revelaron que los condes de Svätý Jur y Pezinok fueron propietarios de Neusiedl am See durante casi 50 años, nos pareció un buen motivo para establecer una colaboración precisamente con la ciudad de Pezinok. La ciudad húngara de Mosonmagyaróvár fue, hasta 1921, cuando Burgenland pasó a formar parte de Austria, el centro del condado de Moson, al que también pertenecía Neusiedl am See. Así pues, estas fueron las razones históricas para la creación de la asociación Neusiedl am See – Pezinok – Mosonmagyaróvár en el marco del mencionado proyecto de la UE.
Al principio, la colaboración entre las ciudades hermanadas de Pezinok y Neusiedl am See fue muy intensa, afirma Martin Hrubala, director del Museo de los Pequeños Cárpatos de Pezinok, quien también participó activamente en ella. Destaca especialmente la colaboración entre las distintas asociaciones y agrupaciones de interés.
Por ejemplo, la colaboración con los bomberos voluntarios fue muy activa. Cada vez que nuestros bomberos celebraban algo, venía un autobús lleno de bomberos y sus familiares. O cuando celebrábamos la Vendimia, venía una banda de música de Neusiedl y tocaba durante el desfile festivo por nuestra ciudad. Fue muy bonito. Iban vestidos con sus trajes típicos y su música también es un poco diferente a la de nuestra banda de música... En el ámbito cultural hubo diversos eventos conjuntos, como por ejemplo varias exposiciones que se organizaron primero en su centro cultural y luego en el nuestro; sus artistas se presentaron aquí y los nuestros allí... O también los viticultores: sus asociaciones vitivinícolas y las nuestras mantenían buenas relaciones. Eso es, en realidad, lo mejor de esa colaboración: esas relaciones interpersonales y esas amistades.
Dado que en ambos casos se trata de ciudades vinícolas, es lógico que se hayan establecido intensos contactos, sobre todo entre los viticultores de la región vinícola de los Pequeños Cárpatos y los de la zona del lago Neusiedl. Michal Lukáč, del departamento de comunicación del Ayuntamiento de Pezinok, cree que tanto los viticultores de Pezinok como la propia ciudad podrían inspirarse en sus colegas austriacos a la hora de promocionar los vinos locales.
La ciudad de Neusiedl am See, al igual que Pezinok, cuenta con una gran tradición vinícola. Este es el punto que nos une. En las reuniones que hemos tenido hasta ahora, hemos intercambiado experiencias sobre cómo promocionan ellos su región. Nos ha sorprendido lo bien que les funciona, a una escala mucho menor y con un marketing más sencillo de lo que estamos acostumbrados aquí. Aquí tenemos la sensación de que, si algo no es grandioso, es como si no existiera. En Neusiedl no tienen ningún evento tan grande como nuestra Vendimia en Pezinok. Allí, simplemente, los viticultores abren sus bodegas y quien pasa por allí se detiene, y todo funciona muy bien. Nos gustaría inspirarnos en eso para el futuro. Además de la diversión que nos trae septiembre y la Vendimia, nos gustaría desarrollar también algo más local, en lo que participe toda la comunidad vinícola. Algo más sencillo, pero que la gente viva mucho más que un evento puntual.
Por otra parte, el historiador Josef Gmasz nos revelará qué es lo que inspiró o sorprendió a los visitantes de Neusiedl en las tradiciones vitivinícolas de Pezinok y de la región vinícola de los Pequeños Cárpatos en general.
Lo que más nos cautivó fueron las bodegas de los pueblecitos de la región de los Pequeños Cárpatos, ya fuera en Svätý Jur, Pezinok o Modra. Algunas de estas bodegas datan en parte de la época gótica y tienen enormes techos abovedados, lo cual nos pareció realmente fascinante. Aquí vemos un parecido con nuestra ciudad, que es uno de los pueblos vinícolas más antiguos de la región. También nosotros tenemos bodegas góticas construidas por maestros italianos. Las bóvedas de crucería indican claramente que las bodegas se construyeron hace unos 500 años. Este parecido cultural con vuestra región fue un descubrimiento muy interesante para nosotros.
Además de las históricas bodegas, la ciudad de Pezinok ofrece muchas otras atracciones a sus visitantes y puede resultar interesante en varios aspectos también para los socios de Neusiedl am See, afirma Michal Lukáč, del Ayuntamiento de Pezinok.
Pezinok tiene la ventaja de estar cerca de la capital, lo que algunos pueden considerar un inconveniente, ya que aquí estamos, por así decirlo, a la sombra de Bratislava; pero, por otro lado, somos como un jardín verde. Los Pequeños Cárpatos son maravillosos. Hay muchas opciones para practicar deporte; quizá pocos sepan que en Pezinok hay unos 40 clubes deportivos. Es una ciudad ideal para el deporte, el turismo, el agroturismo, el vino, la gastronomía... Queremos colaborar también con las ciudades de Svätý Jur y Modra. Estas tres antiguas ciudades reales podrían funcionar como un todo y compartir turistas. También podríamos crear una ruta que comenzara en Modra y, pasando por Pezinok, continuara por Jur hasta Bratislava. Además de la tradición vinícola, Pezinok también tiene una tradición minera, cuenta con un rico pasado minero y la asociación minera sigue activa hasta hoy. Al mismo tiempo, podemos decir que Pezinok es una ciudad tolerante: en el pasado convivieron aquí evangélicos, católicos y judíos, y la ciudad ha dado a luz a muchas personas cultas. Podemos mencionar al ajedrecista Richard Réti, al compositor Egen Suchoň o al pintor Ján Kupecký. Esto significa que tenemos mucho que ofrecer.
La colaboración entre ambas ciudades fue muy activa en sus inicios y los contactos fueron intensos, pero en los últimos años las actividades se han ido reduciendo progresivamente. Sin embargo, los representantes de ambas ciudades están barajando varias opciones para volver a elevar esta colaboración a un nivel superior. El centenario de la concesión de los derechos de ciudad a Neusiedl am See, que se celebra este año, supone una buena oportunidad, afirma el historiador Josef Gmasz.
Es natural que estas colaboraciones se desgasten un poco con el tiempo. Al principio siempre hay una gran euforia, durante unos años funciona muy bien, pero más adelante se necesitan nuevos impulsos. En este caso, nuestro aniversario podría ser uno de esos nuevos impulsos, que podemos aprovechar para establecer nuevos contactos. Solíamos estar en contacto personal con el antiguo alcalde de Pezinok, Oliver Solgo. En las colaboraciones se necesitan personas que apoyen constantemente estas relaciones. Ahora queremos aprovechar la celebración de nuestro aniversario para establecer contactos más estrechos también con el nuevo alcalde de Pezinok.
El centenario de la concesión de los derechos de ciudad se celebra en Neusiedl am See con diversos actos sociales y culturales, a los que también han sido invitados representantes de la ciudad de Pezinok. La alcaldesa de Neusiedl, Elisabeth Böhm, espera que, gracias también a esta ocasión, la colaboración con Pezinok se intensifique aún más en el futuro.
Celebramos por todo lo alto el centenario de la concesión de los derechos municipales. Al programa de gala del 11 de abril invitamos también al alcalde de Pezinok; asistieron asimismo el presidente de la región federal de Burgenland y muchos otros invitados. El doctor Gmasz ofreció una interesante conferencia sobre la historia de nuestra ciudad. El 12 de abril celebramos una misa solemne. Soy muy optimista y creo que, gracias también a estos encuentros, nuestra colaboración con Pezinok se verá reforzada de nuevo.
El historiador Josef Gmasz añade que también les sirvió de estímulo una entrevista para la RSI sobre el tema de las ciudades hermanadas, que les inspiró a pensar en nuevas ideas para seguir colaborando.
De verdad creo que los medios de comunicación también pueden dar un impulso. El hecho de que vinieran a hacernos esta entrevista nos pareció muy interesante. Nos ha servido de estímulo para reflexionar sobre lo que aún podríamos hacer y para echar un vistazo al futuro. Debo decir que le agradecemos esta entrevista y que nos ha dado un nuevo impulso para seguir trabajando.