La presidencia del Consejo de la UE que Eslovaquia, formando un trío con Malta y Holanda, ha de ocupar a partir del 1 de julio de 2016 supondrá para las arcas del Estado eslovaco un gasto de varios de millones de euros, sin embargo, la cartera de Exteriores ha dejado entrever recientemente que permitirá que el sector privado a través del patrocinio pueda aliviar parte de esa factura.
“Es una práctica habitual que cada estado miembro, durante el período en que toma las riendas de la Unión, colabore con el sector privado“, se constata en el informe elaborado por Exteriores sobre los gastos que conllevará nuestra presidencia pro tempore del bloque comunitario.
Sólo por citar algunos ejemplos, Eslovenia, país que dirigió la UE entre enero y junio de 2008, durante esos meses colaboró directamente con 23 empresas privadas. Estas, en conjunto, hicieron una aportación de medio millón de euros a cambio de que sus nombres aparecieran en la publicidad de los diferentes eventos organizados para la ocasión y de tener derecho a que el logotipo de la UE apareciera en las etiquetas de sus productos. En Dinamarca, el sector privado colaboró poniendo a disposición del Estado un parque automovilístico de casi 100 limusinas. En Lituania, país que estará al frente de la UE en el segundo semestre de 2013, las empresas privadas también se han ofrecido para garatizar la transportación y el servicio de catering.
Por el momento, Exteriores no ha revelado cuánto costará con exactitud nuestra presidencia rotativa de la Unión. Fuentes ministeriales se han limitado simplemente a decir que la República Checa llegó a gastar 136 millones de euros, Polonia 116 millones, Hungría 81 millones y que Eslovenia había invertido 62 millones.
José Portuondo