La situación que se vive actualmente dentro del consorcio automovilístico PSA Peugeot-Citroën inquieta no solamente a los sindicatos de la capital española, Madrid, sino también a los representantes y trabajadores de su planta eslovaca ubicada en la ciudad de Trnava. Los principales dirigentes del productor francés de coches decidieron suspender la fabricación de su modelo Peugeot 207 en la factoría de Villaverde, en las proximidades de Madrid, y en su fábrica eslovaca anunciaron cuatro días de vacaciones obligadas.
La empresa automovilística PSA Peugeot-Citroën produce en su planta eslovaca vehículos de pequeño tamaño. La intención principal consiste en ofrecer a los consumidores unos coches más baratos y accesibles en época de crisis económica. Paradójicamente, PSA Peugeot-Citroën continúa vendiendo más coches en la categoría de vehículos de mediano y gran tamaño. Además, todos los coches de pequeño tamaño fabricados en Eslovaquia se exportan a los mercados de Italia, Francia, España y Alemania, es decir, a mercados en los que se está observando una disminución de la demanda de vehículos. La exportación a estos países le ocasiona problemas a todo el consorcio automovilístico, que está obligado a reaccionar de alguna manera. Probablemente tenga que despedir a parte de sus empleados o cerrar algunas de sus fábricas. A decir de Nicolas Meilhan, experto de una empresa de consultoría privada, en el caso de PSA Peugeot-Citroën se tratará de las fábricas que generen menos beneficios y no aprovechen al máximo sus capacidades industriales. En comparación con otras plantas del consorcio, la fábrica de Trnava tiene dos ventajas: aprovecha casi toda su capacidad industrial y los gastos siguen siendo bajos. Los representantes de los sindicatos se encontrarán con los directores de la planta de Trnava para debatir qué sueldos cobrarán los empleados durante el período de vacaciones obligadas. Hasta el momento, ninguna de las partes ha hablado de despidos. Las ventas de PSA Peugeot-Citroën desde los años noventa continúan cayendo y, en la actualidad, han descendido hasta los valores más bajos desde 1995. En estos momentos, la fábrica cuenta con una plantilla de más de 2.800 trabajadores.
Peter Sabaček