Hoy, 25 de marzo de 2013, se cumplen veinticinco años de la manifestación que desembocó en los acontecimientos que precedieron a la caída del comunismo en Checoslovaquia. El día 25 de marzo de 1988 tuvo lugar en Bratislava, en la plaza de Hviezdoslav, una manifestación muy tranquila de creyentes que exigían una mayor libertad religiosa, rechazaban la censura en la prensa religiosa y la persecución de los sacerdotes católicos. La llamada manifestación de las velas, organizada por los emigrantes eslovacos y por la organización católica clandestina en Eslovaquia, recibió ese nombre por el hecho de que la gente expresaba su descontento llevando en sus manos velas encendidas.
En primer lugar, la gente que participaba en la manifestación exigía el cumplimiento de recomendaciones sobre el respeto a los derechos humanos, reaccionando así a las opiniones de la representación política oficial que declaraba que dentro del país había libertad religiosa y la gente podía asistir a la Iglesia, pero la realidad era otra. Las personas que protestaron en una de las plazas principales de la ciudad fueron golpeadas brutalmente por los órganos policiales. “En realidad se trató de la primera manifestación masiva y pública de este tipo en la antigua Checoslovaquia, incluso la primera gran manifestación en todo el Bloque del Este. La manifestación unió los adversarios religiosos y cívicos del comunismo”, explica Ján Čarnogurský, expremier eslovaco y uno de los participantes de dicha manifestación. Čarnogurský reconoce que la mayoría de la sociedad eslovaca sigue valorando muy positivamente este acontecimiento histórico, que además es uno de las cuestiones que une y no divide a los ciudadanos de nuestro país. En el marco del aniversario de la manifestación de las velas, distintas organizaciones religiosas y cívicas realizan diversas actividades para conmemorar esta fecha. Las celebraciones comenzaron el pasado fin de semana y culminarán hoy con la inauguración del llamado Museo de los Crímenes y de las Víctimas del Comunismo. A decir de uno de los fundadores del museo František Neupauer, una de las tareas principales de esta institución consistirá en el descubrimiento de los héroes anónimos que lucharon por la libertad durante el régimen comunista y en la presentación de los crímenes y de las víctimas del régimen antes mencionado.
Peter Sabaček