El Consejo de gobierno para los derechos humanos, minorías étnicas e igualdad de genero debatió el uso de las llamadas pastillas abortivas sin llegar a ninguna conclusión. La iniciativa de tratar el tema nació en el Comité parlamentario para la paridad de género que propuso hacer una declaración que daría a las mujeres la posibilidad de interrumpir el embarazo tomando medicamentos, puesto que actualmente se está preparando un anteproyecto de enmienda de ley sobre el aborto.
Sin embargo, tanto la ministro de Sanidad, Zuzana Zvolenská, como el jefe de la Diplomacia, Miroslav Lajčák, coincidieron en la idea de que una modificación legislativa tan importante debería ser antecedida por una amplia entre la ciudadanía. A decir de la ministro Zvolenská, en lo que se refiere a la interrupción forzada del embarazo, su departamento tiene la situación bajo el control y no quiere introducir nignuna modificación en la legislación vigente. Ésta en la actualidad permite realizar el aborto inducido exclusivamente a través de una intervención quirurgica y en una estructura sanitaria. La paralización de la mencionada propuesta fue apoyada también por varios representantes de la oposición, miembros de Gente corriente y de los cristianodemócratas del KDH. Los diputados que se oponen a la propuesta de permitir el uso de dichas pastillas declararon que “aquí no se trata de la salud o de la reproducción, sino de la reducción y del deterioro de la salud de las mujeres y de la muerte de la vida concebida“. Los cristianodemócratas dicen que la discusión tuvo que abrirse antes de que las tabletas fuesen inscritas en el listado de medicinas del Instituto estatal para el control de los medicamentos. “Ahora la ministro tiene que hacer todo lo posible para que estas pastillas no aparezcan en el mercado“, afirmó su antecesor, miembro del KDH, Ivan Uhliarik. Por otro lado, la vicepresidenta de dicho comité parlamentario, Adriana Mesochoritisová, continúa apoyando la idea de que el aborto, realizado a través del suministro de medicamentos, es un metodo estandarizado y seguro que en algunos países escandinavos representa hasta un 86% del número total de interrupciones.
Ladislava Hudzovičová