A partir del 1de abril entró en vigor una nueva normativa sanitaria que impone al paciente la obligación de pedirle a su médico de atención primaria un justificante de petición de cita con cualquier médico especialista. Si bien esta obligación ya existía en nuestro sistema sanitario hace varios aňos, su reintroduccion ha sido objeto de críticas y ha creado gran confusión.
El justificante de petición de cita no se le exige a los pacientes crónicos que requieren de una asistencia terapéutica constante ni a los pacientes que asisten a las consultas del dermatólogo, ginecólogo, psiquiatra, dentista o a la del oculista, siempre y cuando se trate de una prescripción de gafas.
La nueva legislación, más allá de imponer al paciente tener la recomendación, permite a los especialistas exigirla y eso sobre todo en el caso de la primera visita. Los pacientes que ya están dispensarizados en los ambulatorios especialistas deberían tener el acceso a la cita más facil. La confusión se crea justamente en este momento, puesto que aparecieron varios médicos que empezaron a exigir los justificantes de petición de cita de todos los pacientes, sin discernir los que ya habían empezado la cura en su ambulatorio de los nuevos. Como lo constató el jefe de la Asociación de los médicos privados, Ladislav Pásztor, la confusión se crea porque los médicos no disponen de la información suficiente de parte de las aseguradoras de salud y no están seguros de que éstas luego le pagaran por el servicio ofrecido. La nueva obligación ha dividido en dos grupos contrastantes, tanto a los médicos como a los pacientes. Los que en su mayoría están contentos lo son los médicos de medicina general que obtuvieron un mayor control sobre sus pacientes. Ján Maruna, médico de atención primaria de Trenčín, dice que aunque ahora tenga más trabajo, está de acuerdo con la nueva regla. “Antes la gente iba adonde le parecía, sin que su médico de atención primaria tuviera conocimiento de ello. Había un gran desorden”, afirmó Maruna. Por otro lado, hay pacientes que consideran la nueva obligación un acoso y también hay los que opinan que muchas veces no pueden saber a que especialista dirigirse. En muchos países europeos, a decir de Pásztor, este sistema es del todo corriente.