Después de haber perdido la autosuficiencia en la producción de productos alimenticios, Eslovaquia perdió también la autonomía productiva en el sector vinatero. Mientras que hace varios años nuestro país llegaba a producir hasta 600 mil hectolitros de vino al año, durante los últimos años, a pesar de poder ser considerados buenos, no consigue llegar a los 370 mil hectolitros. En el mercado doméstico continúan imponiéndose vinos importados, incluso, a menudo se venden como vinos eslovacos también los que tienen sus orígenes en el extranjero.
Después de haber perdido la autosuficiencia en la producción de productos alimenticios, Eslovaquia perdió también la autonomía productiva en el sector vinatero. Mientras que hace varios años nuestro país llegaba a producir hasta 600 mil hectolitros de vino al año, durante los últimos años, a pesar de poder ser considerados buenos, no consigue llegar a los 370 mil hectolitros. En el mercado doméstico continúan imponiéndose vinos importados, incluso, a menudo se venden como vinos eslovacos también los que tienen sus orígenes en el extranjero. Considerando esta situación como insostenible, los vinateros y vinicultores de todo el país se reunieron la semana pasada en la población de Viničné para ponerse de acuerdo sobre la fundación de una asociación común de vinateros y vinicultores eslovacos que debería poner en marcha varias actividades para reanimar la producción del vino en nuestro país. “Durante los últimos 10 años la superficie de viñedos en Eslovaquia se ha reducido a 10 mil hectáreas y la producción de uva se ha acercado a las 50 mil toneladas“, informó Jaroslava Kaňuchová Pátková, jefa de la asociación de productores de uva y vino. Si bien los vinateros eslovacos llegan a imponerse como productores de vino de calidad o de clase, marcados con la protección de orígen geográfica, han perdido completamente su posición en la producción de los vinos de mesa más comunes, es decir, los menos costosos. A pesar de haber obtenido numerosos premios en exposiciones enológicas en el extranjero, los vinicultores eslovacos están luchando por sobrevivir. Por eso el objetivo principal de la asociación que se está formando es el de aumentar y mantener la superficie de los viñedos en 15 mil hectáreas y la producción del vino en 450 mil hectolitros. Los viñedos, como afirman los vinicultores, se están convirtiendo paulatinamente en terrenos de construcción. Esta tendencia, a decir de Kaňuchová Pátková, podría ralentizarse introduciendo sanciones por la conversión de viñedos en terrenos de construcción. El estado también debería poner más rigurosidad en el control de los vinos declarados como eslovacos. Existen numerosos casos de vinos húngaros que se venden como vinos de la zona sur de Eslovaquia. Y como concluyen los vinicultores, cada 10 hectáreas de viňedos representan 7 puestos de trabajo.
Ladislava Hudzovičová