Si bien han pasado 9 aňos de nuestra entrada en la UE, los alemanes y los austriacos nos dejaron esperar mucho la apertura de su mercado laboral. Los checos y los eslovacos gozan de la posibilidad de obtener un puesto de trabajo en estos dos países sólo desde hace 2 aňos. Como lo confirma Silvia Baumannová, neuróloga eslovaca que trabaja en Alemania, en la actualidad tenemos acceso a un puesto de trabajo en Alemania o Austria mucho más fácil que los ciudadanos de Serbia y de Macedonia, ellos realmente aún deben superar muchas barreras burocráticas.
“Trabajo en Alemania desde mayo del 2011. Como muchos compatriotas aproveché la apertura del mercado laboral casi inmediatamente. Por el mismo trabajo recibo mucho más dinero“, afirmó Baumannová. Por otro lado, también las empresas alemanas y austriacas respondieron de manera positiva y continúan mostrando un relevante interés por la mano de obra eslovaca. Lo confirma el más conocido sitio de internet eslovaco profesia.sk que durante los últimos 2 aňos ha registrado cerca de 10.000 ofertas de trabajo de los mencionados países. En la mayoría de los casos se trata del empleo en el sector de las tecnologías de información (IT), en la ingeniería industrial, la construcción, el transporte, la logística, el turismo, la gastronomía, la hostelería, la electrotécnica, la energética, la sanidad y en la asistencia social. El número promedio de eslovacos que responden a un anuncio de una empresa austriaca es 41, mientras que son 37 los que responden a una oferta alemana. A decir de Michal Páleník del Instituto de Empleo, disponemos de pocos datos por eso es muy difícil establecer o seguir de cerca el robo de cerebros eslovacos. Por ejemplo, en la actualidad estudian en las universidades extranjeras cerca de 35.000 eslovacos de los cuales, como luego a menudo ocurre, una gran parte se queda en el extranjero por haber creado nuevas uniones sociales.
Ladislava Hudzovičová