Los herederos del fundador de una de las empresas más importantes de calzado en el mundo, Jan Antonín Baťa, pedirán una indemnización financiera al estado eslovaco por la nacionalización de sus bienes en Checoslovaquia después del año 1945. Los abogados encuestados por varios rotativos eslovacos admiten que los herederos del fundador de la marca Bata conocida ya a nivel internacional ganarán esta disputa judicial y que nuestro país estará obligado a pagar la indemnización a los familiares de Baťa.
A decir de Tomáš Pecina, abogado que defiende los intereses de los herederos de Baťa en nuestro país, los familiares de Baťa pedirán una indemnización a nuestro país ya que Eslovaquia abolió la pena impuesta a Jan Antonín Baťa por su supuesta colaboración con el régimen de los nazis. Según las palabras de Pecina, los herederos de Baťa no pedirán a nuestro país la devolución de los bienes, sino una indemnización financiera y por eso han comenzado a preparar una lista de sus bienes en el territorio eslovaco. La indemnización pedida por los herederos de uno de los hombres más ricos de la antigua Checoslovaquia podría alcanzar unos mil millones de euros ya que en base a los llamados Decretos de Beneš, el estado checoslovaco confiscó a la familia de Baťa todos sus bienes, incluídas muchas propiedades en las ciudades eslovacas de Partizánske, Svit y también el Castillo de Bojnice. El representante oficial de los herederos, Tomáš Pecina, ha confirmado que si la familia de Baťa recibe la indemnización antes mencionada, todo los recursos económicos obtenidos los invertirá en nuestro país de la misma manera como lo hace en la República Checa donde continúa financiando, por ejemplo, una universidad y un hospital. Según las primeras estimaciones, solamente el precio del Castillo de Bojnice oscila alrededor de 300 millones de euros. Según varios historiadores será muy complicado confirmar qué bienes y cuáles propiedades pertenecían a la familia de Baťa. A decir del archivero de la ciudad checa de Zlín, Martin Marek, muchas de las propiedades de Baťa formaban parte de los bienes de sus empresas, es decir de personas jurídicas y no de personas físicas y en estos casos es muy díficil determinar quienes son los poseedores de dichos bienes, especialmente cuando habían sido confiscados por una legislación tan especial como fueron los llamados Decretos de Beneš.
Peter Sabaček