Después de que el consorcio germano-francés E.ON Ruhrgas y GDF Suez vendió exitosamente su paquete del 49% de las acciones en la empresa gasística eslovaca SPP (Slovenský plynárenský priemysel) por una cifra de 2.600 millones de euros, otro inversor energético de Occidente, esta vez Electricité de France, uno de los propietarios minoritarios en la empresa eléctrica eslovaca SSE (Stredoslovenská energetika), ha anunciado recientemente su salida definitiva de nuestro país.
Según varios analistas encuestados, los grandes grupos energéticos están actualmente obligados a abandonar nuestro país porque la evolución de los precios limita en cierto modo sus beneficios y por eso continúan vendiendo sus acciones en las regiones que no tienen para ellos un interés estratégico superior. Según las primeras informaciones, la compañía checa Energetický a průmyslový holding (EPH), que se hizo anteriormente con el 49% de las acciones en la empresa gasística eslovaca SPP, es la que ha comprado también las acciones de la francesa Electricité de France en la empresa eléctrica eslovaca SSE y así sus beneficios en nuestro país alcanzarán la cifra de unos 500 millones de euros en total. La compañía financiera checa obtiene así el control en la segunda empresa energética en nuestro país lo que podría representar un problema más para el estado, que es poseedor mayoritario en ambas empresas. La Oficina Antimonopolio decidirá si no se trata de una práctica monopolista en nuestro mercado. Según analistas del sector energético, operaciones similares pueden ser vistas en toda la región de Europa central. Los inversionistas energéticos de Occidente simplemente reaccionan así a las condiciones que han cambiado y a los precios que han dismínuido. Según sus opiniones, aunque la empresa checa EPH ya posee la segunda empresa energética en nuestro país, no podemos esperar cambios radicales en sus políticas energéticas, incluso ni cambios en los precios para los hogares y otros consumidores. Habrá que esperar a las decisiones del gabinete del jefe de los socialistas eslovacos, Robert Fico, que ha expresado su interés en comprar toda la empresa gasística SPP y así devolver al Estado esta estratégica empresa.
Peter Sabaček