Desde el pasado lunes los representantes del sector terciario en Eslovaquia podrán presentar sus proyectos y pedir becas del fondo especial noruego (EEA) destinado a organizaciones no gubernamentales. De esta manera las ONG eslovacas tendrán la oportunidad de aprovechar hasta 6,9 millones de euros, que se distribuirían a través de dos programas: Democracia y derechos humanos y Ciudadanía activa e inclusión social. Como lo informó Peter Medveď, director de la fundación Ekopolis, una de las gestoras del programa de inclusión, “durante los próximos tres aňos esta será la herramienta financiera más importante para las actividades de las ONG eslovacas. No sólo por el valor de los medios financieros, sino por la amplitud de su orientación“.
El dinero del fondo noruego debería servir para apoyar los proyectos orientados a mejorar la posición de las minorías étnicas dentro de la sociedad, en la lucha contra las diversas formas de discriminación o en una mejor protección del medio ambiente. “Estos casi 7 millones de euros servirán para solucionar problemas realmente difíciles. El fondo noruego efectivamente expresa las visiones del espacio europeo, en el que ni la corrupción, ni los problemas sociales o económicos, ni la xenofobia o rasismo tienen un lugar“, afirmó Alena Pániková, directora de la Fundación para la Sociedad Abierta. Además de Eslovaquia, el fondo noruego EEA apoyará a otros 14 países, entre los cuales repartirá cerca de 140 millones de euros. La mayoría de estos recursos financieros proviene de la misma Noruega. A decir del embajador del Reíno de Noruega en Eslovaquia, Harald van Rees Rotler, su país en esta misión no desempeňa sólo el papel de donante sino también el de receptor. “Estamos difundiendo nuestros valores. De esta manera Noruega llega a ser conocida en todos los países receptores, lo que puede contribuir a mejorar la colaboración entre los países, es decir, lleva un valor aňadido para nuestra sociedad“, explicó Harald van Rees Rotler.
Ladislava Hudzovičová