Eslovaquia, país que en los últimos aňos ha ido perdiendo poco a poco su soberania alimentaria, ahora parece estar dispuesto a recuperarla y, para ello, ha elaborado un plan con el que pretende lograr que antes de 2020 el 80% de los alimentos básicos sean de producción nacional.
La manera en que la que se quiere llevar a cabo este ambicioso proyecto, orientado a reanimar la producción agroalimentaria, está plasmada en la Concepción de Desarrollo del Sector Agrario para el período 2013-2020, anunciada recientemente por el jefe de la cartera de Agricultura y Desarrollo Rural, Lubomir Jahnatek. En el documento se hace mención a una inversión de casi 500 millones de euros que permitiría la creación de 18.600 nuevos puestos de empleo en el campo.
Este plan de rescate de nuestra producción alimentaria llega en momentos en que la proporción de productos eslovacos en las estanterías de los supermercados ha disminuido hasta el 46% y la fuerza laboral en el campo no llega ni siquiera al 50%.
Jahnatek les ha pedido a los inspectores que no bajen la guardia en los controles veterinarios y que sancionen a aquellos productores o importadores que se valen de prácticas desleales. “Es necesario limpiar de productos de baja calidad todo el mercado agrícola para que los productores eslovacos vuelvan a ocupar el lugar que antes tenían“, destacó.
“La caída de la producción agrícola en Eslovaquia ha llegado a niveles que nadie, hace veinte aňos, se habría imaginado“, constata Milan Semančik, presidente de la Cámara Eslovaca de Agricultura.
Jozef Urminský, presidente de la cooperativa agropecuaria Prašice-Jacovce, sin embargo, a este respecto ha seňalado que ya han habido varios planes para sacar adelante la agricultura y, al final, todos se han quedado en papeles. “Si el Parlamento eslovaco aprueba la nueva concepción, esta debería ser vinculante para el gobierno que salga de los próximos comicios“, acentuó.
En el contexto europeo, la producción agrícola de Eslovaquia representa un porcentaje cada vez menos significativo. Si en el momento de nuestro ingreso en la Unión Europea era del 0,52%, en 2010 tan sólo llegaba al 0,32%.