La fiebre aftosa aún no se ha propagado a otras granjas, aunque ya en Eslovaquia hay cinco focos de esta enfermedad animal. Las sospechas de infección en la localidad de Dolný Ohaji no han sido confirmada. Así lo anunció el lunes el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Richard Takáč, tras salir de una reunión conjunta con representantes de los agricultores.
“Estamos haciendo un nuevo llamamiento a los agricultores y a las entidades agrícolas de todo el país para que cumplan con las medidas y regulaciones emitidas por el director central de la Administración Estatal Veterinaria y Alimentaria, desde el 7 de marzo hasta la fecha, y cumplan con todas las regulaciones vigentes, como el cierre de granjas, la desinfección y la prohibición de entrada a terceros”, declaró Takáč.
Según el ministro, un gran problema es la gran cantidad de animales no registrados en las granjas particulares que podrían transmitir la enfermedad.
Después de la reunión extraordinaria del Gobierno del lunes, el primer ministro Robert Fico reveló que su gobierno ha destinado 10 millones de euros para la adquisición de bienes y servicios necesarios para la implementación de medidas orientadas a enfrentar la fiebre aftosa.
En la reunión también se debatió la propuesta de asignación de soldados profesionales para garantizar el orden público en las fronteras internas del país y para asegurar las instalaciones vigiladas en relación con la aparición del virus.
Los soldados asignados serán desplegados en patrullas conjuntas con agentes de la policía.
Según Fico, la pérdida de un rebaño, que cuenta con 1.000 cabezas de ganado, costará al Estado entre siete y diez millones de euros. “Ya estamos diciendo que, si tenemos que sacrificar 3.500 vacas, los daños en Plavecký Štvrtok ascenderán a 60 o 70 millones de euros. Y aún no sabemos qué ocurrirá después, aunque las medidas implementadas son extremadamente severas”, añadió.
Durante una llamada telefónica, el premier advirtió a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que la expansión de la fiebre aftosa podría crear un grave problema en toda Europa. “Estamos muy cerca de la frontera checa y de la frontera austriaca. Por eso, he acordado con la presidenta de la Comisión que la informaré próximamente sobre nuestras propuestas de indemnización. Hoy ya hablamos de daños y perjuicios por valor de 60 millones de euros y creo que serán aún mayores”, concluyó.
Hasta ahora se ha confirmado la fiebre aftosa en explotaciones ganaderas de Medveďov, Ňárad, Baka y en las localidades de Lúč na Ostrov y Plavecký Štvrtok. La semana pasada, el gobierno declaró el estado de emergencia en todo el territorio de Eslovaquia.