El jefe de Estado Ivan Gašparovič se ha opuesto a firmar la polémica enmienda de ley, según la cual los ciudadanos están obligados a informar a la Policía sobre cada viaje al extranjero en el que pretendan permanecer por más de 90 días, y la ha enviado de vuelta a debate parlamentario.
Gašparovič ha dicho que no esta de acuerdo con el postulado de dicha ley y propone que la frase “está obligado a informar“ sea suprimida del texto de la misma. “A pesar de ello, entiendo que la ley, al pretender que los ciudadanos informen a las autoridades competentes sobre su paradero en el extranjero, lo que busca es que el Estado pueda proteger mejor a sus nacionales, sobre todo, en tiempos en los que ha aumentado el tráfico de seres humanos y el secuestro de personas“ aclaró el presidente.
La mencionada frase había sido introducida en la enmienda de ley por recomendación de la cartera de Interior, que justificó esa decisión alegando que la ley vigente hasta ahora no imponía tal obligación y, por eso, se hacía necesario aňadirla.
La aprobación de la moción de ley en el seno del Parlamento generó numerosas críticas contra el Gobierno y, en particular, contra el Ministerio del Interior. El jefe de esa cartera ministerial, Robert Kalinak, se defendía afirmando que los argumentos de los diputados de la oposición eran pura demagogia política.
“Culpar a este Gobierno y a la cartera de Interior de querer controlar, prohibir o imponer restricciones a la gente es pura demagogia política y no hace más que demostrar el poco conocimiento que tienen, sobre todo, los diputados del partido Libertad y Solidaridad, de las leyes eslovacas y de las normativas comunitarias“, aňadió Kalinak.