El primer día del Año Nuevo, como ya es habitual, transmitimos el discurso del jefe de Estado a toda la nación. La máxima autoridad de Eslovaquia, Peter Pelegrini, se dirigió a los ciudadanos con estas palabras:
Queridos eslovacos y eslovacas, queridos conciudadanos:
Ante todo, permítanme desearles a todos un Año Nuevo en paz y una salud férrea durante todo el 2026.
Ojala puedan estar rodeados de personas a las que aman, en quienes pueden confiar y que los apoyan en los momentos difíciles. Que sus vidas sean lo mejor posible y que disfruten de tantos momentos hermosos y agradables como puedan a lo largo del año, lo cual será una fuente de alegría y satisfacción interior.
El presidente considera que 2025 ha sido un aňo turbulento, lleno de contrastes. Mientras los ciudadanos se unen y sacan adelante el país con su trabajo y dedicación, los políticos a menudo construyen muros, generan odio y no resuelven los problemas reales. Sin embargo, el presidente se opone firmemente a que se presente Eslovaquia como un país donde es imposible vivir. Advierte que el negativismo y la frustración generalizados son una amenaza para el desarrollo futuro.
Existe un gran riesgo de que la sociedad eslovaca pierda gradualmente algo que ha constituido la base de sus valores naturales durante siglos: la pertenencia, la ayuda al prójimo, la solidaridad intergeneracional, la humanidad y la decencia mutua. Estas fueron las cualidades que nos caracterizaron durante muchos años, las que nos inculcaron nuestros padres y con las que crecimos. Si perdemos esta lucha, si perdemos la batalla diaria contra el odio, también perderemos nuestra propia identidad eslovaca.
El presidente llamó la atención sobre el poder destructivo de las redes sociales, donde el mal se propaga seis veces más rápido que el bien, provocando la pérdida de la identidad eslovaca basada en la decencia.
Me gustaría que incluso las críticas justificadas, solo por nuestra oposición a un oponente político, no nos cegaran hasta el punto de impedirnos disfrutar de las cosas que realmente valen la pena. Intentemos ver las noticias sobre la construcción de nuevos hospitales, la apertura de nuevos tramos de carreteras o la reconstrucción de escuelas desde la perspectiva de que estos proyectos realmente mejoran nuestras vidas. Puede que lleguen un poco más tarde de lo que nos gustaría, pero volver constantemente al pasado no nos lleva a ninguna parte.
En un contexto global, resaltó la seguridad de la República Eslovaca como uno de sus mayores valores, a menudo más valorada por los extranjeros que por los propios residentes locales. Pide que se ponga fin al menosprecio fácil de la sanidad y la educación. Nos recuerda que, a pesar de las deficiencias, tenemos acceso a una atención y una educación de primer nivel que son inaccesibles económicamente en otras partes del mundo.
Como presidente, visito muchos países en diferentes partes del mundo. Y con mucha frecuencia, incluso en los países más desarrollados, escuchamos recomendaciones: “No paseen de noche, tengan cuidado, es una zona peligrosa“. Sin embargo, Eslovaquia sigue siendo uno de los países más seguros del mundo y es un gran activo que vale la pena apreciar, y que cada vez más aprecian los extranjeros que nos visitan. Es una sensación muy agradable no tener que preocuparnos por la seguridad de nuestros hijos camino al colegio, la de nuestros abuelos en casa o la nuestra al pasear por la ciudad o por los mercados navideños.
Al final de su alocución de Año Nuevo, el presidente de la República, Peter Pellegrini, llamó a los ciudadanos a no renunciar a la vida en Eslovaquia bajo la presión de los problemas, ya que el hogar y
Por eso, creo firmemente que al año anterior, un aňo de contrastes y negativismo, le seguirá un nuevo año de paz, tranquilidad y prosperidad. Confío en que, gracias a las historias positivas de la gente, traeremos al nuevo año esperanza, comprensión y respeto por los demás.
Unámonos por los buenos pensamientos. Eslovaquia es nuestra patria, vivimos aquí y aquí forjemos juntos un futuro mejor.
Que todos y cada uno de ustedes tengan muchos éxitos, que la República Eslovaca prospere y que estemos más unidos que nunca como nación. Que Dios nos ayude en esto.