La membresía de Eslovaquia en las Naciones Unidas (ONU) nunca ha sido una simple confirmación formal de su condición de Estado, sino que desde un principio ha representado el compromiso de contribuir activamente a la solución de los desafíos globales. Así lo declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Juraj Blanár, con motivo del 33 aniversario de la membresía de Eslovaquia en esta organización.
Según Blanár, gracias a su compromiso, Eslovaquia ha logrado consolidarse en la ONU como un socio responsable y respetado.
Fuentes del ministerio dijeron que, desde su incorporación a la ONU, Eslovaquia ha participado activamente en el mantenimiento de la paz y la seguridad, la protección de los derechos humanos y el apoyo al desarrollo económico y social.
Eslovaquia se postula como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2028-2029. Según el ministro, la adopción de la Declaración de Bratislava durante la sesión del Consejo de Presidentes de la Asamblea General de la ONU, celebrada en abril de 2025, supuso un reconocimiento al papel activo y respetado de Eslovaquia en la ONU.
En el contexto de los conflictos en curso, el ministro advirtió que, a pesar de los preocupantes acontecimientos a nivel mundial, no debemos renunciar al multilateralismo como principio fundamental del orden internacional.
El Ministerio de Asuntos Exteriores precisó que el país cuenta con una representación permanente ante la ONU a través de tres misiones permanentes en Nueva York, Viena y Ginebra. Además del personal diplomático en estas misiones, varios eslovacos también trabajan en los propios organismos de la ONU y organizaciones afiliadas.
En la actualidad, la ONU cuenta con 193 países miembros. La República Eslovaca se incorporó a esta organización el 19 de enero de 1993, tras su creación como estado independiente.